Si algo puede definir bien a Bolivia es el hecho de constituir un edén de las actividades etnoecoturísticas, una modalidad que consiste en la participación de los propios pueblos para que ellos mismos presenten sus valores, costumbres y riquezas al visitante. En los últimos años se han editado un modesto número de folletos informativos que promocionan a Bolivia como la capital de esta actividad ('de la Amazonia a Los Andes').
Para quienes gustan de las montañas, Bolivia ofrece cumbres de más de 6.000 metros de altura, ubicadas en la llamada Cordillera Real de los Andes. Se trata de actividades de mediano y alto nivel para los que hay que ir bien preparado. Es difícil adquirir equipo.
Si lo suyo es el agua, en el Lago Titicaca o en la zona del Amazonas, podrá navegar en embarcaciones típicas y para los más aventureros, nada mejor que una travesía por el Salar de Uyuni, el más grande del mundo. Se encuentra en el Departamento de Potosí, que también ofrece desiertos, lagunas, géisers, aguas termales, fauna única, en una palabra, un paraíso.
Para pescar, lo recomendable es hacerlo en la Cuenca del Río de la Plata, donde se encuentra la Reserva de la Biosfera el Pantanal o bien, en el Lago Titicaca. En la Cuenca del Amazonas se encuentra uno de los bosques tropicales más espectaculares del mundo, con caudalosos ríos como Madre de Dios, Mamoré, Beni e Itenez.
Y cuando cae la noche lo más típico, es acudir a los conciertos folklóricos (en las famosas peñas) de música andina. La peña más famosa es la de Naira de Sagámaga, en La Paz.
El cine ofrece películas en castellano y subtituladas. El teatro en La Paz tiene un ambicioso programa en lo que a grupos folklóricos se refiere. En cuanto a lo que es el teatro en sí, el grupo más conocido de Bolivia es el Teatro de los Andes.