Hace miles de años los indígenas habitaban El Salvador. Los primeros occidentales que pisaron este país fueron un grupo de españoles, pero no pararon en estas tierras. Fue Pedro de Alvarado quien se asentó y conquisto el territorio. En un principio la economía se basaba en el cacao, y demás productos agrícolas, en los que los aborígenes tenían poco que ganar.
Los bálsamos y los colorantes vegetales hicieron su aparición, relanzado mínimamente la economía. Posteriormente se llevó a cabo la independencia de las Provincias Unidas de Centroamérica disgregándose los territorios, uno de ellos en El Salvador. Los campesinos, siempre desprotegidos y marginados se echaron a la calle. Los levantamientos fueron los protagonistas de una época en la que el poder militar era el máximo exponente.
A mediados de siglo un relanzamiento de la economía debido a la bonanza de los precios del café, la caña de azúcar y el algodón dejó entrever los primeros atisbos del relanzamiento industrial. Así, aparecieron las primeras consecuencias de la nueva era: desarrollo de los medios de comunicación, cambios sociales y de la estructura urbana de las ciudades. Esta buena situación se mantuvo hasta el período en que una cruenta guerra civil asoló al país con todas sus consecuencias.
En 1991 el conflicto se solucionó al frente del gobierno del presidente Alfredo Cristiani. En este mismo año el gobierno de El Salvador y el FMLN suscribieron el acta de Nueva York firmada en México mediante el que se firmó la paz. La democracia se confirmó en las elecciones de 1994 devolviendo al país las esperanzas de progreso y paz.
En la actualidad preside el gobierno Armando Calderón, elegido democráticamente en el año de
1994.