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primero que uno imagina de Alaska cuando piensa en ella es en el frío y
sin embargo, hay otro rasgo físico mucho más destacable, su extensión.
Es el más grande de los 50 estados que componen la Unión. El 18
de octubre de 1967, el Secretario de Estado, William Seward adquirió este
territorio a la Unión Soviética por poco más de siete millones
de dólares. Además del comercio de pieles, la aparición de
oro supuso numerosas riquezas que le reportaron el reconocimiento de Estado en
1959. La naturaleza es el principal atractivo de esta región, lo que implica
que viajar a Alaska sea una aventura. Si a usted le gustan los fiordos, los volcanes,
los bosques y sabe encontrar la belleza de la nieve y el hielo, se sentirá
de maravilla en este paraíso. Denali
National Park, es la joya del interior de Alaska que, como un buen diamante,
se esconde en el corazón de la roca. 'Denali' significa 'el grande' en
idioma nativo, apelativo que responde a que el Mount McKinley, con 6.096
metros es la montaña más alta de los Estados Unidos. La entrada
proporciona la gratuidad de los autobuses que hacen el recorrido por el interior
del parque, y son el único vehículo permitido ya que debido a la
necesidad de proteger las especies no se permite la entrada a coches particulares.
Se puede acampar y circular en bicicleta por los caminos, previa autorización.
No hay caminos dentro del Parque por lo que deberá tener cuidado con la
orientación.
En Fairbanks le aconsejamos no perderse el espectáculo único
de la Aurora Boreal. No se pierda el maravilloso efecto producido
por las tormentas solares. Las partículas emitidas por estas tormentas
entran en contacto con el campo magnético de las zonas cercanas a los polos,
desprendiendo la luz. También es de interés el Campeonato de Trineos
tirados por perros y el concurso de esculturas de hielo que se celebran a mediados
de marzo durante el Ice Festival. Aquí los días tienen una
duración extraña. La luz solar varia desde las 4 horas, en el día
más corto del año, hasta 21 h. en el día más largo.
Si visita la zona en verano, haga un recorrido a bordo del Riverboat Discovery,
un vapor de ruedas que le llevará a través de los ríos Chena
y Tanana mostrándole, a parte de un bello paisaje durante la travesía,
el modo de vivir de los athabasco y de los tramperos indios. Muy cerca, los manantiales
de agua caliente, entre 50 y 65 grados centígrados, en medio de los
hielos.
La zona de Prince William Sound, sorprende por el nombre de algunas de
sus ciudades. Cordova, al contrario que en la española, solo se
puede ir en avión o barco. En realidad es un pueblo pesquero muy tranquilo,
una tranquilidad que se rompe en los meses de verano en el Million Dolard Bridge,
cuando los grandes bloques de hilo se deshacen.
Valdez
es una población, destruida en su totalidad en 1964 por el terremoto más
intenso que han sufrido los Estados Unidos y reconstruida a 6 km de la devastada.
Destaca por su entorno natural, por sus glaciares, cascadas y animales en libertad.
Una bella zona donde se puede pescar tranquilamente y observar como retornan en
verano los salmones en el Salmon Pawning Viewpoint.
La Península de Kenai es un paraíso para cualquier pescador
desde finales de mayo, tiempo en que se abre la veda. Las ballenas, focas, morsas,
esperan en el paisaje maravilloso de Kachemak By State Park. La
población más importante de la península es Homer.
Anchorage
es la capital, lugar que concentra el 70 % de la población de Alaska. La
inmigración es la responsable de esta bella ciudad, que en una extraña
mezcla, ha ido surgiendo inexplicablemente. Comience por el Heritage Library Museum,
colección privada que alberga armas, mapas, cuadros, trajes regionales,
fotos o herramientas que describen la historia del estado. El Imaginarium es un
museo moderno con las técnicas más desarrolladas en cuanto a naturaleza
se refiere. Si prefiere ver las especies animales en vivo, visite el Alaska Zoo,
pero recuerde que a pocos kilómetros podrá verlos en libertad. Si
quiere simplemente pasear hágalo por el Earthquake Park y recuerde que
a tan solo un cuarto de hora en coche tiene el Chugach State Park uno de
los espacios naturales más grandes del país. Tenga cuidado con los
cambios bruscos de temperatura si decide hacer la marcha que le llevará
a lo más alto de Flattop Mountain, desde donde podrá admirar
todo el Chugach State Park, Anchorage y el Mount Mackinley. Al sur de Anchorage
podrá visitar un hermoso glaciar, el Portage Glacier.
En Ketchikan, los bosques de cedros, abetos y cicutas rodean esta entrañable
ciudad considerada como la primera del Estado. Calles de madera como Creek Street,
repleta de tiendas y cafés que en el pasado eran los burdeles más
conocidos de Alaska, y tótems de cedro por toda la ciudad recreando las
habilidades de los tinglit, primeros pobladores de Alaska. Las mejores muestras
se encuentran en el Totem Bight State Park a 16 km del centro de Ketchikan y en
Saxman Totem Park. Además de la madera, dos dignos representantes de la
naturaleza ocupan un lugar predominante en esta ciudad, la Deer Mountain Salmon
Hatchery en la que se crían más de 300.000 salmones y los fiordos
espectaculares de Misty-Fjords National Monument junto a los que emergen
precipicios de 1.000 metros de altura. Juneau
es la ciudad del oro. En ella se encontró la primera veta del Estado
y la importancia del metal dorado la convirtió en capital del territorio
en 1906. Sólo se puede acceder a ella en barco o avión. Comience
por visitar una de las minas más importantes de principios de siglo, la
Treadwell Mine para ambientarse y después, para completar la información
de aquella época, dé una vuelta por el Alaska State Museum. Para
completar el recorrido admire la cúpula en forma de cebolla de St. Nicholas
Russian Orthodox Church y contemple su magnifica colección de iconos. El
glaciar más cercano es el Mendenhall Glacier, con 19 km. de largo
y 2.5 de ancho. |
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El nombre le viene de 'Alehzon', en indio 'pequeña primavera', y allá
por el siglo XVIII los españoles lo llamaron Arizona. Nombrar Arizona es
evocar inmediatamente una de las siete maravillas del mundo, El Gran Cañón
del Colorado. Quizá los espíritus venerados por los indios que
han habitado este paraje durante siglos contribuyan a crear ese ambiente tan especial.
Con casi 2 km de profundidad y entre 7 y 30 km de anchura alberga una gama de
formas, colores y brillos imposibles de reproducir. Esta enorme sima despierta
sentimientos que desbordan el corazón. Sus arenas rojas van cambiando de
color según el sol las calienta o enfría y los pináculos
que salpican el paisaje parecen tocar el cielo creando en el interior de uno,
la impresión de que se está muy cerca de la verdadera fuerza que
mueve el universo.
Las posibilidades para recorrerlo son varias, a pie, en mula, sobrevolarlo en
helicóptero o avioneta, recorrerlo en barca por el Río Colorado,
en coche, autobús o en los trenes de vapor recientemente restaurados.
El South Rim, la orilla sur del cañón, es la zona
más visitada, cuenta con muchos servicios entre ellos el Grand Canyon Village,
donde le darán todo tipo de información sobre el cañón.
Se puede pasar la noche en el Phantom Ranch, al pie del cañón. El
North Rim, la orilla norte, es menos visitada y dispone de menos servicios,
pero ofrece muchas impresionantes vistas y es un tranquilo lugar para acampar
durante el verano. Está abierto desde mediados de mayo hasta que llegan
las nieves, sobre mediados de octubre. El South rim permanece abierto todo el
año. La distancia que separa estas dos zonas del cañón es
de 345 km, puede hacer el recorrido en coche o andando,entonces, tardaría
dos días. pueden ver animales salvajes (ciervos, roedores, cuervos).
El mejor sitio para ir a pie a ver amanecer es Mather Point, en el lado
sur. El punto más alto de este lado es el Desert View (2.500m de
altura), donde se suelen ver al atardecer grupos de tarántulas que regresan
al calor del cañón durante la noche. Al este se ven las grandes
llanuras de Navajo Nation, al noreste Vermillion and Echo Cliffs
y la Navajo Mountain y al oeste los picos de Vishnu y Buddha
Temples. La garganta del Little Colorado atraviesa las llanuras y al
borde del cañón se encuentra la Desert View Watchtower, decorada
con pinturas de los hopi. En el lado sur están, además, las ruinas
de los anasazi, Tusayan Ruin.
En el interior del cañón, el sendero más popular es el Bright
Angel, un buen camino para conocer el cañón por dentro y disfrutar
de los distintos ecosistemas que allí se dan. No intente recorrerlo en
un día, ya que sería agotador. Cuando llegue a Plateau Point
obtendrá una estupenda panorámica del terreno. Algunos de estos
senderos fueron trazados por los mineros, siguiendo antiguas rutas indias. Los
que deseen hacer rafting por el trepidante río Colorado deberán
encaminarse a Lee's Ferry.
La Reserva India Havasupai, se encuenra en el interior del Gran Cañón,
este remoto e idílico oasis es el hogar de los 300 miembros de la tribu
de los Indios Havasupai., donde la cultura nativa sigue conservándose como
antiguamente. Allí se encuentran una serie de impresionantes cascadas como
Havasu Falls y Mooney Falls, la mayoría de los senderos hay
que recorrerlos a pie o en mula y son guiados por los havasupais.
Aún hoy se pueden oír los cánticos melódicos y repetitivos
de las tribus indias en todo el territorio de Arizona, especialmente en Indian
Country, en el noroeste del estado. Dirigido por las tribus indias, es una
especie de autonomía india en la que los navajos, los hopi y los apaches
conviven adaptando las tradiciones de su raza con los avances más modernos.
En el Valle de los Monumentos, sobresalen los Mittens, monolitos
que se caracterizan por tener una delgada columna separada del cuerpo central.
La puesta del sol es realmente fantástica en este entorno ya que los últimos
rayos del sol confieren bellas tonalidades. En el Cañón del Chelly
los anasazi han dejado para siempre su marca al decorar con pinturas los acantilados
y construir sus casas en la roca. Recuerde que únicamente en White House
Overlook está autorizado caminar solo. Dentro de este cañón,
se distingue Spider Rock, dos enormes montículos arenosos exactamente
iguales que pueden verse desde muy lejos. Navajo National Monument es otro
punto que congrega muestras de las tribus. Las viviendas de roca de los anasazi
están muy bien conservadas, en los tres pueblos situados en Shonto Plateau.
Los hopi tienen su propia representación natural. Las Hopi Mesas,
son tres mesetas en cuyas faldas se instalaron los poblados para aprovechar la
escasa agua de lluvia de esa zona. En Hopi Cultural Center, un complejo
de restaurantes, hotel, museo y comercios donde se puede adquirir la artesanía
local, mientras que en Walpi, encontrará la tranquilidad. No se
pierda los pow-wow, ceremonias en las que podrá sentir el embrujo de uno
de los pueblos más antiguos. Los apaches tienen su espacio en Aravaipa
Canyon. Es un lugar lleno de belleza.
Tres estupendos museos reflejan el ambiente cultural universitario de Tucson.
El Art Museum, recoge desde piezas modernas de Picasso hasta retablos barrocos,
el Arizona State Museum, con una muestra representativa de la evolución
histórica de las tribus indias y el Center for Creative Photography, que
destaca por los trabajos de creadores como los de Richard Avenon. El casco antiguo
es la parte tradicional, aunque no quedan muchos restos desde su fundación
en el siglo XVIII. Le aconsejamos que visite el barrio de Presidio, en el que
dentro de las casas de adobe se pueden ver objetos de distintas épocas.
A las afueras podrá disfrutar de Old Tucson, un parque de atracciones basado
en el ambiente del lejano Oeste. Muy cerca de la ciudad, el Arizona Sonora
Desert Museum, donde se puede ver la flora y fauna de la región y el
Saguaro National Monument, donde los cactus son los reyes del lugar.
En el sur encontramos varias misiones como la Mission San Xavier del Bac
en la que se une el más puro barroco español con la decoración
india. La influencia hispana se deja notar en las poblaciones de la zona. Nogales,
frontera entre Arizona y México, es un buen ejemplo. No deje de visitar
el Sonoita Creek Bird Sanctuary, con robles y espacios verdes, que contrastan
con la aridez de la zona.
Antes de adentrarse en Phoenix visite Yuma Territorial Prison, construida
por los criminales que figuraban en los pasquines del lejano oeste.
La capital del estado es excesivamente cuadriculada, convirtiendo el callejeo
propio de todo viajero en una utopía. Toda la vida de esta ciudad gira
en torno al Civic Center. El Heard Museum contiene una exposición de artesanía
india realmente buena y el paseo por el jardín, entre esculturas Olmecas
y cactus, resulta una excelente combinación. En el Phoenix Art Museum sobresale
la sala dedicada al arte del oeste y si el calor aprieta, acuda al parque acuático,
donde podrá refrescarse. Flagstaff
es una ciudad que funciona como base para las excursiones al Gran Cañón.
Le aconsejamos que inicie el recorrido por los alrededores para ver los 400 volcanes
en el San Francisco Volcanic Field. Es uno de los lugares sagrados de los
hopi y se les puede ver peregrinando en distintas épocas del año.
Si desea variar y ver restos arqueológicos que no sean de los anasazi,
visite Walnut Canyon, las casas excavadas en la roca son obra de los sinagua.
Como preludio al Gran Cañón disfrute primero con el Oak Creek
Canyon. La geología de estas paredes consigue una combinación
de colores inusual. Encontrará bosques de pinos y robles y podrá
deslizarse hasta sus aguas a través del Slide Rock State Park, un
tobogán natural. |
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