Se trata de una isla de origen volcánico con casi 400 kilómetros
cuadrados de superficie. Se caracteriza por la cantidad de macizos y torrentes
con una curiosa y frondosa vegetación tropical. La Soufriere, Richmond
Peak, el Grand Bonhomme y el Maonte Saint Andrews, son las montañas
más escarpadas.
La población de esta tierra
es predominantemente negra debido, según cuentan, al naufragio de un barco
cargado de esclavos en los arrecifes de las costas. Se dice que los caribes aniquilaron
a toda la tripulación y salvaron a los negros. No sólo por el misterio
que entrañan sus historia sino por la belleza de sus paisajes esta isla
es ideal para pasar unas buenas vacaciones.
KINGSTOWN
La capital de San Vicente es Kingstown. Se trata de una ciudad muy alegre
y divertida. Una vez allí no deje de visitar el Mercado de Frutas y
Verduras, los Jardines Botánicos de San Vicente, uno
de los más antiguos de estas latitudes y el Fuerte Charlotte, situados
en un espectacular promontorio sobre el mar.
RESTO
DE LA ISLA
El resto de la isla ofrece, asimismo, lugares
de gran interés como las Cataratas Baleine o el Mirador del Guardacostas,
desde donde se ve, si no hay bruma, la Isla de Granada. También se divisa
el Monte Saint Andrews, uno de los picos de la cadena montañosa
de San Vicente.
Si le gusta la vegetación coja rumbo
a Mesopotamia, una región llena de bosques, pequeños
ríos y palmeras, donde se cultiva coco maíz y cacahuetes, así
como fruta de pan y arroz. Los Jardines de Montereal albergan en su interior
una espectacular colección de flores y plantas del trópico, no olvide
visitarlo.
En el plano cultural, San Vicente, dejará
satisfecho su interés siempre y cuando realice una parada en la localidad
de Georgetong, centro productor de azúcar en otra época y
hoy convertida en un importante centro de producción de ron.