Lugares turísticos / Europa / Belgica
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Historia
Las verdes praderas de Europa
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Epoca Antigua
El actual territorio belga se hallaba habitado en el siglo II a.C. por pueblos indogermánicos. Cuando Julio Cesar conquistó la Galia en el año 57 a.C., vivÃan en Bélgica los celtas, hasta que los romanos se apoderaron de toda la zona. Cuando el Imperio Romano se debilitó durante la Pax romana, el territorio se dividió en tres provincias. Los pueblos bárbaros se fueron instalando en todo el territorio, lo que dio origen a las fronteras lingüÃsticas que han llegado hasta nuestros dÃas. El territorio, debido a las sucesivas invasiones, no tardó en ser objeto de pequeñas divisiones en soberanÃas feudales. Es la época de las Cruzadas.
Durante los siglos IV y V, los Duques de Borgoña reunieron un buen número de condados y ducados medievales en lo que se llamó los PaÃses Bajos. En el siglo XV el territorio pasó a formar parte del Ducado de Borgoña. Fue un periodo de decadencia, pero también rico en construcciones, arte, fiestas y extravagancias como la boda de Carlos el Temerario y Margarita de York. Las nupcias duraron nueve dÃas y se recuerdan como uno de los acontecimientos más excéntricos y fastuosos de aquella época. Se dice que los manjares que se sirvieron en el banquete llegaron en treinta navÃos con mástiles de plata bañada en oro, las cuerdas de hilos de plata y las velas de seda púrpura. La recepción fue animada por un grupo de sirenas y caballeros, salidos de la boca de una ballena, que bailaron para los invitados. Tal evento se conoció como "Los fastos del árbol de oro". Hoy en dÃa, aquel evento constituye uno de los cortejos históricos más impresionantes del mundo. Se conmemora cada cinco años.
Después de este dato curioso de aquella familia, el territorio fue anexionado a Austria, pasando más tarde a ser posesión de los Habsburgo, hasta formar parte del gran Imperio de Carlos I de España y V de Alemania. Este rey creó el CÃrculo de Borgoña, con capital en Bruselas, y con Brujas y Amberes como sus más importantes ciudades.
El Monarca Carlos V
Carlos V nació en Gante la noche de San Mateo del 24 de febrero del año 1500 y fue dueño de uno de los imperios más impresionantes de todos los siglos que le precedieron. Sus progenitores, Felipe el Hermoso y Juana de Castilla, se encontraban por aquel entonces en Prinsenhof (la Corte de los PrÃncipes), donde pasaban los meses de invierno. El alumbramiento de su primogénito varón fue anunciado con gran pompa y toque de campanas. El recién nacido fue bautizado con el nombre de Carlos en honor a su abuelo Carlos el Temerario, Duque de Borgoña. Meses después, la familia se trasladó a Bruselas para instalarse en el Palacio de los Duques de Brabante. Allà vivió con sus hermanos Leonor, Isabel, MarÃa, Fernando y Catalina. Pero poco le iba a durar al prÃncipe su entorno familiar, ya que su padre murió en 1506 y su madre fue vÃctima de una enfermedad mental que la llevó a ser encerrada en el claustro de Santa Clara de Tordesillas en Castilla. Por todo ello, el emperador Maximiliano confió la tutela de Carlos y sus hermanos, asà como la regencia de los PaÃses Bajos, a su hija Margarita de Austria. Fernando se quedarÃa en la Corte Española y la pequeña Catalina permaneció junto a su madre en Tordesillas.
Se dice que Carlos era enérgico, inteligente, piadoso y ahorrador, riguroso pero simpático y que gozó de gran popularidad, sobre todo en su patria natal. A los 19 años era dueño de un imperio al que adjuntó las tierras heredadas de los Habsburgo, de los Borgoña y de las dos dinastÃas españolas. Su coronación como emperador de este fabuloso territorio tuvo lugar en 1519. Se le nombró soberano del Sacro Imperio Germánico y pronto gobernó también las tierras conquistadas en el Nuevo Mundo para la Corona de Castilla, que correspondÃan a los territorios que son hoy América Central y del Sur. Según cuenta la historia, hubo un tiempo en que el monarca gobernaba un imperio "donde nunca se ponÃa el sol".
En los PaÃses Bajos, el soberano realizó la unidad territorial iniciada por los duques de Borgoña. En 1548 concedió una cierta autonomÃa al Estado de las "Diecisiete Provincias" como CÃrculo de Borgoña, organizando la sucesión del gobierno de cada una de las provincias con un código conocido como la Sanción Pragmática, por la que a su muerte las provincias seguirÃan obedeciendo a un mismo soberano y a una misma legislación central.
Carlos V favoreció el desarrollo artÃstico y el intercambio cultural entre los artistas de su pródigo imperio. Pero también fue célebre por sus persecuciones religiosas, poniendo en práctica el modelo de la Reconquista y de la Inquisición heredado de España.
Al abdicar Carlos V, comenzaron las luchas por la libertad polÃtica, que coincidieron con las religiosas de los protestantes. Carlos V traspasó sus territorios a su hijo Felipe II. Este rey, muy católico, chocó con los habitantes de los territorios que comenzó a gobernar. Se produjeron revueltas con quema de iglesias inclusive. El monarca decidió entonces enviar a sus tropas a aquel territorio al mando del Duque de Alba, Fernando álvarez de Toledo. La Guerra de Liberalización con acentos religiosos contra España (1568-1648) provocó la separación de las provincias del norte, que hacia el año 1600 constituyeron un estado independiente. La Unión de Arras, los católicos, serán el centro de Bélgica y los protestantes, unidos en la Unión de Utrecht, se concentrarán en lo que hoy llamamos Holanda o PaÃses Bajos (en realidad Holanda sólo es la parte central de los PaÃses Bajos).
La Corona española gobernaba los PaÃses Bajos a través de sus gobernadores elegidos por el Rey. La guerra y la paz se superpusieron hasta que se firmó el Tratado de Utrecht en el año 1713. Parte de los PaÃses Bajos que pertenecÃa a España, pasarÃa a partir de entonces a la casa de los Habsburgo en Austria.
Napoleón
La Revolución Francesa que se extendió a finales del siglo XVIII por la región se anexionó los PaÃses Bajos. Napoleón transformó la administración y las instituciones, confiriendo una unidad polÃtica y cierta conciencia nacional a los belgas. Después de la derrota de Napoleón en Leipzig, en el año 1813 por todos los ejércitos europeos, el orden territorial cambió. Tras el Congreso de Viena, que presidÃa el austrÃaco Metternich, se creó un nuevo Reino de los PaÃses Bajos, uniendo a belgas y neerlandeses, pero en 1830 una revuelta expulsó a los Holandeses de Bélgica. Entonces tuvo lugar la Declaración de Independencia de la parte meridional de los PaÃses Bajos y se creó un nuevo reino bajo Leopoldo I. Fue la primera monarquÃa liberal y parlamentaria del continente europeo.
La Independencia
Bélgica nació como paÃs independiente después de la revolución de 1830, que dio lugar a la escisión del Reino de los PaÃses Bajos, en el que estaban reunidas anteriormente en un sólo Estado las provincias Belgas y Holandesas. La Constitución fue promulgada en 1831, año en que tuvo lugar la colonización del Congo.
Durante la I Guerra Mundial, Bélgica fue invadida por los alemanes. La II Guerra Mundial se desarrolló también en su territorio. Para conseguir fuerza polÃtica y evitar las invasiones, Bélgica, Holanda y Luxemburgo crearon el Benelux en 1948, que con el tiempo fue el origen de la Europa unida.
En la segunda mitad del siglo XX, Balduino, hijo de Leopoldo II, fue el nuevo rey. En 1957 Bruselas se convirtió en capital de la Comunidad Económica Europea CEE. En el año de 1960 el Congo se independizó y el rey se casó con Fabiola de Mora y Aragón.
La creación de las tres regiones federales (Bruselas, Flandes y Valonia) tuvo lugar en el año de 1977.
Desde 1993 reina en el paÃs Alberto II, hermano del rey Balduino que habÃa muerto sin descendencia. Las funciones de la corona son representativas. Se trata de una monarquÃa constitucional dividida en nueve provincias. La federación la conforman tres comunidades lingüÃsticas: flamenca, francófona y alemana, y tres estados federales: Flandes (donde se habla neerlandés), Valonia (francés) y Bruselas (bilingüe).
El actual territorio belga se hallaba habitado en el siglo II a.C. por pueblos indogermánicos. Cuando Julio Cesar conquistó la Galia en el año 57 a.C., vivÃan en Bélgica los celtas, hasta que los romanos se apoderaron de toda la zona. Cuando el Imperio Romano se debilitó durante la Pax romana, el territorio se dividió en tres provincias. Los pueblos bárbaros se fueron instalando en todo el territorio, lo que dio origen a las fronteras lingüÃsticas que han llegado hasta nuestros dÃas. El territorio, debido a las sucesivas invasiones, no tardó en ser objeto de pequeñas divisiones en soberanÃas feudales. Es la época de las Cruzadas.
Durante los siglos IV y V, los Duques de Borgoña reunieron un buen número de condados y ducados medievales en lo que se llamó los PaÃses Bajos. En el siglo XV el territorio pasó a formar parte del Ducado de Borgoña. Fue un periodo de decadencia, pero también rico en construcciones, arte, fiestas y extravagancias como la boda de Carlos el Temerario y Margarita de York. Las nupcias duraron nueve dÃas y se recuerdan como uno de los acontecimientos más excéntricos y fastuosos de aquella época. Se dice que los manjares que se sirvieron en el banquete llegaron en treinta navÃos con mástiles de plata bañada en oro, las cuerdas de hilos de plata y las velas de seda púrpura. La recepción fue animada por un grupo de sirenas y caballeros, salidos de la boca de una ballena, que bailaron para los invitados. Tal evento se conoció como "Los fastos del árbol de oro". Hoy en dÃa, aquel evento constituye uno de los cortejos históricos más impresionantes del mundo. Se conmemora cada cinco años.
Después de este dato curioso de aquella familia, el territorio fue anexionado a Austria, pasando más tarde a ser posesión de los Habsburgo, hasta formar parte del gran Imperio de Carlos I de España y V de Alemania. Este rey creó el CÃrculo de Borgoña, con capital en Bruselas, y con Brujas y Amberes como sus más importantes ciudades.
El Monarca Carlos V
Carlos V nació en Gante la noche de San Mateo del 24 de febrero del año 1500 y fue dueño de uno de los imperios más impresionantes de todos los siglos que le precedieron. Sus progenitores, Felipe el Hermoso y Juana de Castilla, se encontraban por aquel entonces en Prinsenhof (la Corte de los PrÃncipes), donde pasaban los meses de invierno. El alumbramiento de su primogénito varón fue anunciado con gran pompa y toque de campanas. El recién nacido fue bautizado con el nombre de Carlos en honor a su abuelo Carlos el Temerario, Duque de Borgoña. Meses después, la familia se trasladó a Bruselas para instalarse en el Palacio de los Duques de Brabante. Allà vivió con sus hermanos Leonor, Isabel, MarÃa, Fernando y Catalina. Pero poco le iba a durar al prÃncipe su entorno familiar, ya que su padre murió en 1506 y su madre fue vÃctima de una enfermedad mental que la llevó a ser encerrada en el claustro de Santa Clara de Tordesillas en Castilla. Por todo ello, el emperador Maximiliano confió la tutela de Carlos y sus hermanos, asà como la regencia de los PaÃses Bajos, a su hija Margarita de Austria. Fernando se quedarÃa en la Corte Española y la pequeña Catalina permaneció junto a su madre en Tordesillas.
Se dice que Carlos era enérgico, inteligente, piadoso y ahorrador, riguroso pero simpático y que gozó de gran popularidad, sobre todo en su patria natal. A los 19 años era dueño de un imperio al que adjuntó las tierras heredadas de los Habsburgo, de los Borgoña y de las dos dinastÃas españolas. Su coronación como emperador de este fabuloso territorio tuvo lugar en 1519. Se le nombró soberano del Sacro Imperio Germánico y pronto gobernó también las tierras conquistadas en el Nuevo Mundo para la Corona de Castilla, que correspondÃan a los territorios que son hoy América Central y del Sur. Según cuenta la historia, hubo un tiempo en que el monarca gobernaba un imperio "donde nunca se ponÃa el sol".
En los PaÃses Bajos, el soberano realizó la unidad territorial iniciada por los duques de Borgoña. En 1548 concedió una cierta autonomÃa al Estado de las "Diecisiete Provincias" como CÃrculo de Borgoña, organizando la sucesión del gobierno de cada una de las provincias con un código conocido como la Sanción Pragmática, por la que a su muerte las provincias seguirÃan obedeciendo a un mismo soberano y a una misma legislación central.
Carlos V favoreció el desarrollo artÃstico y el intercambio cultural entre los artistas de su pródigo imperio. Pero también fue célebre por sus persecuciones religiosas, poniendo en práctica el modelo de la Reconquista y de la Inquisición heredado de España.
Al abdicar Carlos V, comenzaron las luchas por la libertad polÃtica, que coincidieron con las religiosas de los protestantes. Carlos V traspasó sus territorios a su hijo Felipe II. Este rey, muy católico, chocó con los habitantes de los territorios que comenzó a gobernar. Se produjeron revueltas con quema de iglesias inclusive. El monarca decidió entonces enviar a sus tropas a aquel territorio al mando del Duque de Alba, Fernando álvarez de Toledo. La Guerra de Liberalización con acentos religiosos contra España (1568-1648) provocó la separación de las provincias del norte, que hacia el año 1600 constituyeron un estado independiente. La Unión de Arras, los católicos, serán el centro de Bélgica y los protestantes, unidos en la Unión de Utrecht, se concentrarán en lo que hoy llamamos Holanda o PaÃses Bajos (en realidad Holanda sólo es la parte central de los PaÃses Bajos).
La Corona española gobernaba los PaÃses Bajos a través de sus gobernadores elegidos por el Rey. La guerra y la paz se superpusieron hasta que se firmó el Tratado de Utrecht en el año 1713. Parte de los PaÃses Bajos que pertenecÃa a España, pasarÃa a partir de entonces a la casa de los Habsburgo en Austria.
Napoleón
La Revolución Francesa que se extendió a finales del siglo XVIII por la región se anexionó los PaÃses Bajos. Napoleón transformó la administración y las instituciones, confiriendo una unidad polÃtica y cierta conciencia nacional a los belgas. Después de la derrota de Napoleón en Leipzig, en el año 1813 por todos los ejércitos europeos, el orden territorial cambió. Tras el Congreso de Viena, que presidÃa el austrÃaco Metternich, se creó un nuevo Reino de los PaÃses Bajos, uniendo a belgas y neerlandeses, pero en 1830 una revuelta expulsó a los Holandeses de Bélgica. Entonces tuvo lugar la Declaración de Independencia de la parte meridional de los PaÃses Bajos y se creó un nuevo reino bajo Leopoldo I. Fue la primera monarquÃa liberal y parlamentaria del continente europeo.
La Independencia
Bélgica nació como paÃs independiente después de la revolución de 1830, que dio lugar a la escisión del Reino de los PaÃses Bajos, en el que estaban reunidas anteriormente en un sólo Estado las provincias Belgas y Holandesas. La Constitución fue promulgada en 1831, año en que tuvo lugar la colonización del Congo.
Durante la I Guerra Mundial, Bélgica fue invadida por los alemanes. La II Guerra Mundial se desarrolló también en su territorio. Para conseguir fuerza polÃtica y evitar las invasiones, Bélgica, Holanda y Luxemburgo crearon el Benelux en 1948, que con el tiempo fue el origen de la Europa unida.
En la segunda mitad del siglo XX, Balduino, hijo de Leopoldo II, fue el nuevo rey. En 1957 Bruselas se convirtió en capital de la Comunidad Económica Europea CEE. En el año de 1960 el Congo se independizó y el rey se casó con Fabiola de Mora y Aragón.
La creación de las tres regiones federales (Bruselas, Flandes y Valonia) tuvo lugar en el año de 1977.
Desde 1993 reina en el paÃs Alberto II, hermano del rey Balduino que habÃa muerto sin descendencia. Las funciones de la corona son representativas. Se trata de una monarquÃa constitucional dividida en nueve provincias. La federación la conforman tres comunidades lingüÃsticas: flamenca, francófona y alemana, y tres estados federales: Flandes (donde se habla neerlandés), Valonia (francés) y Bruselas (bilingüe).

