Lugares turísticos / Europa / República de HungrÃa
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Gastronomía
La AlegrÃa de Vivir
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Restaurantes
La cocina de un paÃs suele ser consecuencia de su historia y su cultura. HungrÃa y su cocina están marcadas en gran medida por las tradiciones de la Europa Occidental y la del Este. En algunos casos, se deja sentir la influencia nómada que marcó los orÃgenes del paÃs.
La riqueza de la cultura culinaria húngara no es casual: como crisol de distintas civilizaciones, representa un sabroso punto de encuentro entre la gastronomÃa de los antiguos jinetes nómadas procedentes de Asia y los exquisitos logros de la Europa occidental. AsÃ, Oriente y Occidente se dan la mano en los platos tÃpicos que no pueden negar la influencia de los magiares, los turcos, los pueblos de los Balcanes y la herencia italiana. Además de en los ingredientes tÃpicos, el secreto de la cocina húngara debe buscarse en el método tradicional de preparación, que permite a cada uno desplegar todo su aroma.
Un buen ejemplo de lo dicho está en la marmita, una herencia de los magiares asiáticos de tradición nómada, que ha dado lugar a especialidades tan caracterÃsticas como la sopa húngara o el guiso pörkölt. En el lado opuesto se encuentran los platos preparados al horno, un legado de los europeos occidentales.
Múltiples influencias
A lo largo de los siglos, los húngaros han asimilado todo lo que podÃa serles de utilidad tanto de sus pacÃficos vecinos como de sus conquistadores; han adaptado las recetas a sus gustos y han dado a sus platos un carácter nacional. Las tribus húngaras asimilaron las recetas de los lugares por los que iban pasando y algunos de sus reyes, como MatÃas y su esposa Beatriz, de origen italiano, introdujeron los hábitos occidentales en la Corte. El tiempo también ha hecho que los platos reservados a la aristocracia se hayan popularizado y que las recetas de las casas humildes entrasen en las mesas nobles y se hayan convertido, en la práctica, en la manifestación más clara de la cocina húngara.
El ingrediente más famoso de la cocina húngara es la paprika y los platos que se condimentan con ella se denominan paprikás. Normalmente se sirven con salsas cremosas y amargas y acompañan las aves y la ternera; pero su uso más generalizado es en las sopas de carne y estofados, con cebolla y patatas, como el célebre gulash gulyás, en húngaro.
La cebolla es otro ingrediente popular. Se usa frita para dar sabor a las sopas o cruda para acompañar ensaladas y carnes. La cocina húngara utiliza igualmente con frecuencia el perejil, el laurel, el eneldo, la mejorana, el estragón, el azafrán y el jengibre, además de la nata que se emplea en salsas y sopas.
Como aperitivo junto a un buen aguardiente u otra bebida, suelen tomarse los pogácsa, unos crujientes y salados bollitos de harina o de patata, con manteca, queso y especias, probablemente de origen turco pero muy arraigados en las tradiciones húngaras. En los cuentos húngaros se narra que las madres preparaban unos zurrones llenos de estos pastelillos cuando sus hijos se independizaban y salÃan a conocer mundo. Era un buen recurso, ya que los pogácsa tenÃan la propiedad de no agotarse nunca.
Los platos de la cocina tradicional son bastante contundentes. Las sopas son muy populares, por ejemplo la jókai bableves, elaborada con judÃas con cerdo y salchicha ahumada, la hortobágyi palacsinta, especilidad de la Gran Llanura, una gruesa crépe rellena de carne y cebollas.
Pescados y carnes
Entre las recetas de pescado, es famosa la del lucio-perca plateado del lago Balaton, algunos de cuyos ejemplares pesan hasta diez kilos. El lugar ideal para saborearlo es en las orillas del lago, ya que no puede ser transportado vivo. Otro pescado tÃpico es el esturión del rÃo Tisza, al igual que el anterior,
delicioso y sin espinas.Si se tiene la oportunidad,no hay que dejar de probar los paprikás de pescado halpaprikás ?sopas que suelen incluir al menos tres clases de pescados,cebolla y paprika y se dejan hervir a fuego lento? que en algunos restaurantes especializados, sobre todo a orillas de los rÃos o lagos, se preparan en enormes calderos que dan aroma a todo el local.
Entre los platos de carne destaca la caza, especialmente en el norte del paÃs. Se sirve asada o a la plancha. En la Gran Llanura abundan las aves. Son muy populares el csirkepaprikás, pollo al pimentón y la újházi tyúkhúsleves, sopa de pollo con guisantes, champiñón, zanahorias y pastas.
Casi todos los platos principales se sirven acompañados de arroz, pastas caseras como la galuska o con tarhonya, unas pequeñas albóndigas de harina y huevo que se sirven asadas y son herencia de los magiares que las preparaban con antelación para tenerlas siempre disponibles. Las ensaladas son elaboradas con pepinos, col macerada y pimientos en vinagre y también abundan las verduras de distinto tipo.
Uno de los productos cárnicos húngaros más conocidos en todo el mundo es el salami, llamado téliszalámi. Su tÃpico y refinado aroma, su facilidad de conservación y su gran calidad ha traspasado las fronteras. Hoy como ayer, el salami se elabora exclusivamente con materias naturales: la mejor carne de cerdo y el lardo del tocino se desmenuza con cuchillos especiales y no en máquinas trituradoras, se añade una mezcla de condimentos secreta y luego adquiere su aroma y aspecto especial gracias al moho que va cubriendo la piel del embutido durante los tres meses de maduración que siguen al proceso de ahumado. Dicha capa de moho impide que el salami se ponga rancio y asà se conserve mejor.
La variedad de dulces es importante y siempre ocupa un lugar fundamental en la comida húngara. Las meriendas de pasteles y tartas, junto a un buen café, son muy populares, especialmente en las grandes ciudades.
Cuando están bien secos pueden ser utilizados como condimento.Antiguamente,simplemente se desmenuzaba el pimiento seco sobre el plato ya listo. Actualmente se pulverizan en un sistema cerrado, entre piedras y cilindros de acero.Los diferentes sabores se consiguen con una adecuada combinación de vainas y semillas. Hay hasta siete variedades de paprika, que van de las más suaves y menos picantes llamadas dulces, de color claro a las más fuertes, de color marrón rojizo. La paprika es rica en vitamina C y las variedades más picantes tienen un efecto estimulante en el organismo. También tiene propiedades homeopáticas, remedia los constipados y evita la caÃda prematura del cabello. Además, según los manuscritos del siglo XVII, la paprika trenzada en forma de guirnalda o en polvo, ahuyenta a los vampiros.
EL GULASH
El plato tÃpico más conocido de HungrÃa es el gulash en húngaro gulyás. La palabra significa ?vaquero? y marca su origen en las grandes extensiones de la Gran Llanura. El plato popular, que se tomaba directamente de la marmita, pasó a ocupar las vajillas de porcelana de los terratenientes más poderosos. En muchos lugares, especialmente en el campo, se sigue elaborando el gulash en marmita. También ha dado lugar a numerosas variantes, con el elemento común de la paprika.
Ingredientes: 600 gr. de carne de vaca cuello o espaldar; 1 cebolla grande; 50 gr. de grasa; 1/2 cucharadita de comino; 1 diente de ajo; paprika dulce; sal; 1 zanahoria mediana; 1 raiz de perejil; 2 pimientos; 2 tallos de apio; 400 gr. de patatas.
Realización: Cortar la carne en dados de 1,5 cm. aproximadamente. Pelar las cebollas y picarlas muy finas. Calentar la grasa en una cazuela y rehogar la cebolla. Incorporar el comino y el ajo machacado y sofreir brevemente. retirar la cazuela del fuego. Agregar la paprika y la carne. Salar y tapar para que cueza a fuego moderado. Si es necesario, añadir un poco de agua.
Otra bebida tÃpica húngara es el unicum, un lÃquido amargo preparado con cuarenta clases diferentes de plantas. Dicen que esta bebida es uno de los mejores remedios para la resaca.
En la mayorÃa de los hoteles y restaurantes del paÃs podrá degustar estos deliciosos platos. El desayuno se suele servir de 7 a 10 de la mañana. La comida de 12.00 a 15.00 h. y la cena desde las 19.00 h. hasta las 23.00 h. En todo el paÃs existen buenos restaurantes que suelen amenizar la velada con música o danza pero también se puede comer en buffets, más baratos, tabernas o restaurantes de comida rápida. Las cartas suelen ofrecer una gran variedad y el servicio suele ser correcto. Recuerde que es habitual dejar el 10 el total de la factura como propina.
Hay gran variedad de palacsinta,crépes rellenas de requesón, con avellanas o mermelada de albaricoque y también preparadas a la Gundel ?nombre del mejor restaurante del paÃs, rellenas de crema de nueces, dobladas en cuatro, regadas con chocolate caliente y flambeadas. Los pasteles con manzanas, nueces o semillas de amapola son una tradición. El Rigó Jancsi es un hojaldre relleno con nata montada y chocolate, cubierto a su vez con chocolate. Una de las grandes tentaciones dulces húngaras es el somlói galuska, un cremoso pastelillo al ron relleno con pasas y nueces y recubierto de nata montada.
Mención aparte merece la popular tarta Dobos, inventada por József C. Dobos, uno de los mejores cocineros y pasteleros de finales del siglo XIX. Se compone de seis finas bases de bizcocho horneadas por separado con un relleno de crema de chocolate y cubierta ?esto es lo esencial y donde se le da el punto? de caramelo glaseado. La tarta fue presentada en la Exposición Nacional de Budapest en 1885, donde causó un auténtico revuelo. Entre sus primeros entusiastas estuvieron los emperadores Francisco José y Sissi, luego consiguió una gran aceptación popular y hoy es un clásico que hay que probar en cualquier visita a HungrÃa.
LA PAPRIKA
Cuenta la leyenda que este condimento ayudaba a infundir valor a los temibles guerreros húngaros de la baja Edad Media que conquistaron la Europa Central a lomos de sus caballos. La elaboración de la paprika sigue hoy en dÃa procedimientos artesanos. Los pimientos rojos de los que se obtendrá la paprika, necesitan gran cantidad de nutrientes, agua y muchos cuidados. Además, deben ser cosechados en el momento justo, cuando están maduros pero no en exceso. Una vez cosechados se extienden al sol para que se sequen, luego con la ayuda de una aguja gruesa se ensartan los pimientos en ristras o se introducen en redes alargadas y se cuelgan en pórticos, tapias y vallas.
Cuando la carne esté medio cocida,incorporar los demás ingredientes.Cubrirlo todo con 1,5 litros de agua y dejarlo cocer a fuego lento durante 15 o 20 minutos. A continuación añadir las patatas peladas y cortadas en dados y dejarlas hasta que cuezan.Al final puede añadirse algo de pasta. Servirlo siempre muy caliente.
REINO DE BACO
La tradición vinÃcola húngara viene de lejos. Las primeras cepas de vid fueron plantadas por los romanos en las fértiles tierras de la cuenca de los Cárpatos, en Szerémség, Baranya, Tolna, las montañas de Buda y los alrededores del lago Ferty#337;. Más tarde, Attia y sus hunos disfrutaron de los deliciosos caldos que aquà se cultivaban y cuando el territorio fue conquistado por los magiares, en 896, árpád, el jefe de las tribus húngaras, regaló viñedos a sus fieles en la legendaria región de Tokaj-Hegyalja.
Oficialmente hay hasta 22 regiones vinÃcolas en HungrÃa, a lo largo y ancho del paÃs con excepción de la zona más oriental, al este del rÃo Tisza, pero pueden agruparse en cuatro grandes zonas: Transdanubio meridional con los vinos de Mecsekalja, Szekszárd y Villány-Siklós como estrellas; Alfy#337;ld en la Gran Llanura, que representa la mitad de la producción nacional y cuyos vinos más célebres son Hajós-Baja, Kiskunság y Csongrád; Transdanubio septentrional, al norte del lago Balaton que goza de unas condiciones climáticas excelentes ?Balatonfüred-Csopak, Badacsony, Balatonmellék, Sopron, Somló, Mór, Aszár-Neszmély, Etyek-Buda y Pannonhalma-Sokoróalja? y la HungrÃa septentrional, donde se producen los vinos mejores y más famosos del paÃs, gracias a los suelos volcánicos: el Tokaj, con sus muchas variedades y el Egri Bikavér, de Eger, el célebre ?sangre de toro? que debe su nombre a su intenso color rojo oscuro, fuerza y aroma.
En HungrÃa, además, se elaboran excelentes cervezas, como las populares Soproni, ászok y Kaiser. Una recomendación: No se debe brindar con cerveza,
ya que ésta fue la forma de celebrar la victoria de los austrÃacos sobre los húngaros en 1848.
Son muy populares los aguardientes como el barackpálinka, elaborado con albaricoque de Kecskémét, que se sirve como aperitivo o digestivo. Lo mismo ocurre con el egrivÃz, con pino.
La variedad de vinos en HungrÃa es extraordinaria. En torno a él hay toda una cultura y un arte. Los vinos de HungrÃa son excelentes, destacan el tinto Egri Bikavér, los blancos de Tokaj y de la región del Balaton y los espumosos Törley.
VINO TOKAJ
Pocos vinos han merecido el honor de figurar en la letra del himno nacional de un paÃs. Cuando el poeta Ferenc Kölcsey glosó en el himno de HungrÃa los valiosos dones con que Dios bendijo a la tierra de los magiares, no se olvidó del Tokaj: ?El néctar, gotas de oro puro que fluyen de los lagares de Tokaj.?
Esta bebida mundialmente famosa, de color blanco y fuertemente afrutada y azucarada, debe su nombre a la pequeña ciudad de Tokaj en la HungrÃa septentrional, cubierta de viñedos y dedicada desde tiempo inmemorial a la elaboración de vinos con absoluta pasión y devoción. Hubo un tiempo en que se creÃa que la magnÃfica calidad del vino de esta región se debÃa a que en las profundidades del terreno volcánico en el que se cultivan las vides habÃa oro. Hoy sabemos que la incomparable calidad del vino de Tokaj se debe a una compleja combinación de diversos factores, como el suelo, el clima, el tipo de uva, el proceso de elaboración y las condiciones de almacenaje. La crónica frÃvola del Tokaj cuenta que cuando el rey francés Luis XV sirvió una copa de este vino a su amante Madame de Pompadour dijo: ?Cést le roi des vins et le vin des rois?, aunque la ingeniosa frase no era suya, ya que desde el reinado de su padre Luis XIV, aparecÃa en el menú de palacio junto al nombre del caldo húngaro. La versión latina de la frase ?Vinum regum,rex vinorum?aún puede leerse hoy en dÃa en las etiquetas de los vinos Tokaj de calidad excepcional.
La cocina de un paÃs suele ser consecuencia de su historia y su cultura. HungrÃa y su cocina están marcadas en gran medida por las tradiciones de la Europa Occidental y la del Este. En algunos casos, se deja sentir la influencia nómada que marcó los orÃgenes del paÃs.
La riqueza de la cultura culinaria húngara no es casual: como crisol de distintas civilizaciones, representa un sabroso punto de encuentro entre la gastronomÃa de los antiguos jinetes nómadas procedentes de Asia y los exquisitos logros de la Europa occidental. AsÃ, Oriente y Occidente se dan la mano en los platos tÃpicos que no pueden negar la influencia de los magiares, los turcos, los pueblos de los Balcanes y la herencia italiana. Además de en los ingredientes tÃpicos, el secreto de la cocina húngara debe buscarse en el método tradicional de preparación, que permite a cada uno desplegar todo su aroma.
Un buen ejemplo de lo dicho está en la marmita, una herencia de los magiares asiáticos de tradición nómada, que ha dado lugar a especialidades tan caracterÃsticas como la sopa húngara o el guiso pörkölt. En el lado opuesto se encuentran los platos preparados al horno, un legado de los europeos occidentales.
Múltiples influencias
A lo largo de los siglos, los húngaros han asimilado todo lo que podÃa serles de utilidad tanto de sus pacÃficos vecinos como de sus conquistadores; han adaptado las recetas a sus gustos y han dado a sus platos un carácter nacional. Las tribus húngaras asimilaron las recetas de los lugares por los que iban pasando y algunos de sus reyes, como MatÃas y su esposa Beatriz, de origen italiano, introdujeron los hábitos occidentales en la Corte. El tiempo también ha hecho que los platos reservados a la aristocracia se hayan popularizado y que las recetas de las casas humildes entrasen en las mesas nobles y se hayan convertido, en la práctica, en la manifestación más clara de la cocina húngara.
El ingrediente más famoso de la cocina húngara es la paprika y los platos que se condimentan con ella se denominan paprikás. Normalmente se sirven con salsas cremosas y amargas y acompañan las aves y la ternera; pero su uso más generalizado es en las sopas de carne y estofados, con cebolla y patatas, como el célebre gulash gulyás, en húngaro.
La cebolla es otro ingrediente popular. Se usa frita para dar sabor a las sopas o cruda para acompañar ensaladas y carnes. La cocina húngara utiliza igualmente con frecuencia el perejil, el laurel, el eneldo, la mejorana, el estragón, el azafrán y el jengibre, además de la nata que se emplea en salsas y sopas.
Como aperitivo junto a un buen aguardiente u otra bebida, suelen tomarse los pogácsa, unos crujientes y salados bollitos de harina o de patata, con manteca, queso y especias, probablemente de origen turco pero muy arraigados en las tradiciones húngaras. En los cuentos húngaros se narra que las madres preparaban unos zurrones llenos de estos pastelillos cuando sus hijos se independizaban y salÃan a conocer mundo. Era un buen recurso, ya que los pogácsa tenÃan la propiedad de no agotarse nunca.
Los platos de la cocina tradicional son bastante contundentes. Las sopas son muy populares, por ejemplo la jókai bableves, elaborada con judÃas con cerdo y salchicha ahumada, la hortobágyi palacsinta, especilidad de la Gran Llanura, una gruesa crépe rellena de carne y cebollas.
Pescados y carnes
Entre las recetas de pescado, es famosa la del lucio-perca plateado del lago Balaton, algunos de cuyos ejemplares pesan hasta diez kilos. El lugar ideal para saborearlo es en las orillas del lago, ya que no puede ser transportado vivo. Otro pescado tÃpico es el esturión del rÃo Tisza, al igual que el anterior,
delicioso y sin espinas.Si se tiene la oportunidad,no hay que dejar de probar los paprikás de pescado halpaprikás ?sopas que suelen incluir al menos tres clases de pescados,cebolla y paprika y se dejan hervir a fuego lento? que en algunos restaurantes especializados, sobre todo a orillas de los rÃos o lagos, se preparan en enormes calderos que dan aroma a todo el local.
Entre los platos de carne destaca la caza, especialmente en el norte del paÃs. Se sirve asada o a la plancha. En la Gran Llanura abundan las aves. Son muy populares el csirkepaprikás, pollo al pimentón y la újházi tyúkhúsleves, sopa de pollo con guisantes, champiñón, zanahorias y pastas.
Casi todos los platos principales se sirven acompañados de arroz, pastas caseras como la galuska o con tarhonya, unas pequeñas albóndigas de harina y huevo que se sirven asadas y son herencia de los magiares que las preparaban con antelación para tenerlas siempre disponibles. Las ensaladas son elaboradas con pepinos, col macerada y pimientos en vinagre y también abundan las verduras de distinto tipo.
Uno de los productos cárnicos húngaros más conocidos en todo el mundo es el salami, llamado téliszalámi. Su tÃpico y refinado aroma, su facilidad de conservación y su gran calidad ha traspasado las fronteras. Hoy como ayer, el salami se elabora exclusivamente con materias naturales: la mejor carne de cerdo y el lardo del tocino se desmenuza con cuchillos especiales y no en máquinas trituradoras, se añade una mezcla de condimentos secreta y luego adquiere su aroma y aspecto especial gracias al moho que va cubriendo la piel del embutido durante los tres meses de maduración que siguen al proceso de ahumado. Dicha capa de moho impide que el salami se ponga rancio y asà se conserve mejor.
La variedad de dulces es importante y siempre ocupa un lugar fundamental en la comida húngara. Las meriendas de pasteles y tartas, junto a un buen café, son muy populares, especialmente en las grandes ciudades.
Cuando están bien secos pueden ser utilizados como condimento.Antiguamente,simplemente se desmenuzaba el pimiento seco sobre el plato ya listo. Actualmente se pulverizan en un sistema cerrado, entre piedras y cilindros de acero.Los diferentes sabores se consiguen con una adecuada combinación de vainas y semillas. Hay hasta siete variedades de paprika, que van de las más suaves y menos picantes llamadas dulces, de color claro a las más fuertes, de color marrón rojizo. La paprika es rica en vitamina C y las variedades más picantes tienen un efecto estimulante en el organismo. También tiene propiedades homeopáticas, remedia los constipados y evita la caÃda prematura del cabello. Además, según los manuscritos del siglo XVII, la paprika trenzada en forma de guirnalda o en polvo, ahuyenta a los vampiros.
EL GULASH
El plato tÃpico más conocido de HungrÃa es el gulash en húngaro gulyás. La palabra significa ?vaquero? y marca su origen en las grandes extensiones de la Gran Llanura. El plato popular, que se tomaba directamente de la marmita, pasó a ocupar las vajillas de porcelana de los terratenientes más poderosos. En muchos lugares, especialmente en el campo, se sigue elaborando el gulash en marmita. También ha dado lugar a numerosas variantes, con el elemento común de la paprika.
Ingredientes: 600 gr. de carne de vaca cuello o espaldar; 1 cebolla grande; 50 gr. de grasa; 1/2 cucharadita de comino; 1 diente de ajo; paprika dulce; sal; 1 zanahoria mediana; 1 raiz de perejil; 2 pimientos; 2 tallos de apio; 400 gr. de patatas.
Realización: Cortar la carne en dados de 1,5 cm. aproximadamente. Pelar las cebollas y picarlas muy finas. Calentar la grasa en una cazuela y rehogar la cebolla. Incorporar el comino y el ajo machacado y sofreir brevemente. retirar la cazuela del fuego. Agregar la paprika y la carne. Salar y tapar para que cueza a fuego moderado. Si es necesario, añadir un poco de agua.
Otra bebida tÃpica húngara es el unicum, un lÃquido amargo preparado con cuarenta clases diferentes de plantas. Dicen que esta bebida es uno de los mejores remedios para la resaca.
En la mayorÃa de los hoteles y restaurantes del paÃs podrá degustar estos deliciosos platos. El desayuno se suele servir de 7 a 10 de la mañana. La comida de 12.00 a 15.00 h. y la cena desde las 19.00 h. hasta las 23.00 h. En todo el paÃs existen buenos restaurantes que suelen amenizar la velada con música o danza pero también se puede comer en buffets, más baratos, tabernas o restaurantes de comida rápida. Las cartas suelen ofrecer una gran variedad y el servicio suele ser correcto. Recuerde que es habitual dejar el 10 el total de la factura como propina.
Hay gran variedad de palacsinta,crépes rellenas de requesón, con avellanas o mermelada de albaricoque y también preparadas a la Gundel ?nombre del mejor restaurante del paÃs, rellenas de crema de nueces, dobladas en cuatro, regadas con chocolate caliente y flambeadas. Los pasteles con manzanas, nueces o semillas de amapola son una tradición. El Rigó Jancsi es un hojaldre relleno con nata montada y chocolate, cubierto a su vez con chocolate. Una de las grandes tentaciones dulces húngaras es el somlói galuska, un cremoso pastelillo al ron relleno con pasas y nueces y recubierto de nata montada.
Mención aparte merece la popular tarta Dobos, inventada por József C. Dobos, uno de los mejores cocineros y pasteleros de finales del siglo XIX. Se compone de seis finas bases de bizcocho horneadas por separado con un relleno de crema de chocolate y cubierta ?esto es lo esencial y donde se le da el punto? de caramelo glaseado. La tarta fue presentada en la Exposición Nacional de Budapest en 1885, donde causó un auténtico revuelo. Entre sus primeros entusiastas estuvieron los emperadores Francisco José y Sissi, luego consiguió una gran aceptación popular y hoy es un clásico que hay que probar en cualquier visita a HungrÃa.
LA PAPRIKA
Cuenta la leyenda que este condimento ayudaba a infundir valor a los temibles guerreros húngaros de la baja Edad Media que conquistaron la Europa Central a lomos de sus caballos. La elaboración de la paprika sigue hoy en dÃa procedimientos artesanos. Los pimientos rojos de los que se obtendrá la paprika, necesitan gran cantidad de nutrientes, agua y muchos cuidados. Además, deben ser cosechados en el momento justo, cuando están maduros pero no en exceso. Una vez cosechados se extienden al sol para que se sequen, luego con la ayuda de una aguja gruesa se ensartan los pimientos en ristras o se introducen en redes alargadas y se cuelgan en pórticos, tapias y vallas.
Cuando la carne esté medio cocida,incorporar los demás ingredientes.Cubrirlo todo con 1,5 litros de agua y dejarlo cocer a fuego lento durante 15 o 20 minutos. A continuación añadir las patatas peladas y cortadas en dados y dejarlas hasta que cuezan.Al final puede añadirse algo de pasta. Servirlo siempre muy caliente.
REINO DE BACO
La tradición vinÃcola húngara viene de lejos. Las primeras cepas de vid fueron plantadas por los romanos en las fértiles tierras de la cuenca de los Cárpatos, en Szerémség, Baranya, Tolna, las montañas de Buda y los alrededores del lago Ferty#337;. Más tarde, Attia y sus hunos disfrutaron de los deliciosos caldos que aquà se cultivaban y cuando el territorio fue conquistado por los magiares, en 896, árpád, el jefe de las tribus húngaras, regaló viñedos a sus fieles en la legendaria región de Tokaj-Hegyalja.
Oficialmente hay hasta 22 regiones vinÃcolas en HungrÃa, a lo largo y ancho del paÃs con excepción de la zona más oriental, al este del rÃo Tisza, pero pueden agruparse en cuatro grandes zonas: Transdanubio meridional con los vinos de Mecsekalja, Szekszárd y Villány-Siklós como estrellas; Alfy#337;ld en la Gran Llanura, que representa la mitad de la producción nacional y cuyos vinos más célebres son Hajós-Baja, Kiskunság y Csongrád; Transdanubio septentrional, al norte del lago Balaton que goza de unas condiciones climáticas excelentes ?Balatonfüred-Csopak, Badacsony, Balatonmellék, Sopron, Somló, Mór, Aszár-Neszmély, Etyek-Buda y Pannonhalma-Sokoróalja? y la HungrÃa septentrional, donde se producen los vinos mejores y más famosos del paÃs, gracias a los suelos volcánicos: el Tokaj, con sus muchas variedades y el Egri Bikavér, de Eger, el célebre ?sangre de toro? que debe su nombre a su intenso color rojo oscuro, fuerza y aroma.
En HungrÃa, además, se elaboran excelentes cervezas, como las populares Soproni, ászok y Kaiser. Una recomendación: No se debe brindar con cerveza,
ya que ésta fue la forma de celebrar la victoria de los austrÃacos sobre los húngaros en 1848.
Son muy populares los aguardientes como el barackpálinka, elaborado con albaricoque de Kecskémét, que se sirve como aperitivo o digestivo. Lo mismo ocurre con el egrivÃz, con pino.
La variedad de vinos en HungrÃa es extraordinaria. En torno a él hay toda una cultura y un arte. Los vinos de HungrÃa son excelentes, destacan el tinto Egri Bikavér, los blancos de Tokaj y de la región del Balaton y los espumosos Törley.
VINO TOKAJ
Pocos vinos han merecido el honor de figurar en la letra del himno nacional de un paÃs. Cuando el poeta Ferenc Kölcsey glosó en el himno de HungrÃa los valiosos dones con que Dios bendijo a la tierra de los magiares, no se olvidó del Tokaj: ?El néctar, gotas de oro puro que fluyen de los lagares de Tokaj.?
Esta bebida mundialmente famosa, de color blanco y fuertemente afrutada y azucarada, debe su nombre a la pequeña ciudad de Tokaj en la HungrÃa septentrional, cubierta de viñedos y dedicada desde tiempo inmemorial a la elaboración de vinos con absoluta pasión y devoción. Hubo un tiempo en que se creÃa que la magnÃfica calidad del vino de esta región se debÃa a que en las profundidades del terreno volcánico en el que se cultivan las vides habÃa oro. Hoy sabemos que la incomparable calidad del vino de Tokaj se debe a una compleja combinación de diversos factores, como el suelo, el clima, el tipo de uva, el proceso de elaboración y las condiciones de almacenaje. La crónica frÃvola del Tokaj cuenta que cuando el rey francés Luis XV sirvió una copa de este vino a su amante Madame de Pompadour dijo: ?Cést le roi des vins et le vin des rois?, aunque la ingeniosa frase no era suya, ya que desde el reinado de su padre Luis XIV, aparecÃa en el menú de palacio junto al nombre del caldo húngaro. La versión latina de la frase ?Vinum regum,rex vinorum?aún puede leerse hoy en dÃa en las etiquetas de los vinos Tokaj de calidad excepcional.

