¿Qué es la Ruta 40?
Su trayecto está plagado de una magia increíble, que se convierte en realidad al recorrer su extensión, creciendo desde el nivel del mar, hasta atravesar el Abra del Acay con 4.895 metros sobre el nivel del mar (aunque el GPS marque 4975 msnm), lo que la sitúa como la Ruta Nacional más alta de América.
La 40 no cuenta aún con la totalidad de pavimento por lo que se transita sobre tres tipos de caminos en su recorrido. Y no solo el clima altera su fisonomía sino que en algunos tramos, la soledad, acompaña cada paso del caminante, pues es posible transitar muchos kilómetros sin cruzarse con otro vehículo.
Pero ello no es sino otro contraste de los miles que posee, ya que en aquellos parajes solitarios, la calidez de los habitantes lograrán cautivarlo hasta el extremo.
El viajero y periodista Federico Kirbus (el “padre” de la 40), dijo:
En el siglo XXI, esa “tortura convertida en ruta, mezcla de grava, polvaredas, vientos cortantes y asesina de cubiertas, demoledora de radiadores y trituradora de metales”, está a punto de convertirse en uno de los pasaportes de la Argentina Turística hacia el mundo.
Viajar, es soñar, imaginar lugares inexistentes y convertirlos en realidad, al encontrarlos en el recodo de un camino. Viajar es unir emoción, aventura, experiencias místicas y dichas inenarrables de miles de amaneceres y atardeceres distintos, a cual, más hermoso.
Viajar es poder conjugar el saber con el gozar, a niveles insospechados.

