
Kenia embruja dulcemente en cada espacio de su territorio. Su costa es un paraÃso natural de playas de arena blanca, mar turquesa y barreras de coral. Allà se respira un aire limpio y todo se mueve a un ritmo más lento, al compás que marcan los latidos de los corazones, tanto de los animales como de los seres humanos que la habitan. Kenia es un lugar mágico donde lo espiritual se encuentra en cada representación material de este mundo: en cada piedra del camino, cada planta que crece hasta alcanzar el cielo, en cada animal salvaje, en cada uno de los africanos...Aquà las puestas de sol son interminables y representan una estampa imborrable en el recuerdo. Los atardeceres invitan a la reflexión, al encuentro con lo desconocido, con lo invisible y lo que habita en el interior de cada uno. Asà es Kenia, un paÃs donde todo lo real esconde partÃculas de lo irreal, donde la naturaleza es el sÃmbolo más auténtico de lo terrenal y su comunión con lo espiritual. Asà la sintió y la vivió Karen Blixen, la famosa autora del libro "Lejos de áfrica", que alcanzó fama mundial gracias a la magnÃfica pelÃcula "Memorias de áfrica" , en la que se narraba en imágenes las memorias de la baronesa. Ella tenÃa una granja en Kenia y sucumbió al hechizo del Continente Negro. Cuentan que amó y luchó por esta tierra hasta su último dÃa de su vida. Y es que cualquiera que permanezca algún tiempo en este lugar sentirá la fuerza de la vida en estado puro. Dicha fuerza y la energÃa que la genera se siente en la profunda mirada de las diferentes tribus que habitan el paÃs. Los altivos Masais aman la libertad por encima de todo y, a pesar de ser considerados como temidos guerreros, suelen morir de pena si se les encierra, por algún motivo, porque no son capaces de concebir que en algún tiempo volverán a recuperar su libertad. Los Kikuyus son la tribu que más poder ha alcanzado a lo largo de la historia de Kenia; los exóticos Samburus, con sus brazaletes y collares de cuentas que prefieren seguir viviendo apartados de toda modernización; Luos, simpáticos y totalmente integrados; los elegantes SomalÃes...todos ellos conviven en un paÃs tocado por una extraña gracia divina que los hace amar la vida intensamente. Si el latir de la vida se percibe en toda Kenia, con especial intensidad se siente en su Naturaleza. Selva, jungla, llanuras, sabanas, desierto, costas, mar y montañas, frondosos bosques, mÃticos baobabs que según la leyenda decidieron plantarse del revés ante la destrucción del hombre, vegetación exótica y variada junto a animales salvajes de gran belleza: leones, leopardos, elefantes, rinocerontes, hipopótamos, jirafas, gacelas, hienas, cocodrilos, y una enorme cantidad de aves, reptiles, anfibios y muchos más. Kenia es un paraÃso con vida propia que late al ritmo de la libertad
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