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Fauna y Flora
El tiempo de los deportes de aventura
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Belice es un verdadero paraÃso constituido por reservas forestales, reservas naturales, santuarios de vida salvaje, parques nacionales y reservas marinas. En los arrecifes de coral habita una importante fauna marÃtima entre los que destacan las tortugas gigantes, peces tropicales, rayas, tiburones, congos y un largo etcétera. Más de 185 kilómetros de arrecifes coralinos no es de extrañar la visita, cada año, de cientos de submarinistas. Las aguas transparentes invitan a sumergirse, o a ser contempladas desde arriba, viendo como se mueven las águilas marinas, los pececillos tropicales, las garropas, los peces damisela, los peces loro, los ramoneadores del mar, las gigantescas y centenarias tortugas. Pero el coral de Belice ya es espectacular de por sà pues la variedad, el colorido y la riqueza, no son superados en ningún paÃs.
La diversidad de la fauna y flora de Belice es uno de sus mayores atractivos turÃsticos. A pesar de su reducido tamaño está orgulloso de ofrecer grandes extensiones de selva, totalmente vÃrgenes. Su situación geológica ha propiciado la mezcla de especies procedentes de América del Norte y América del Sur. Belice está en la unión de dos continentes que hasta hace relativamente poco, unos dos millones de años, se encontraban separados. El aullido del mono aullador negro, da la bienvenida. El ruido de este animal es tan escalofriante que constantemente se confunde con el jaguar. Casi todos se encuentran en el Community Baboon Sanctuary.
El calor y la humedad formaron, a lo largo de miles de años, las selvas de Belice. Quizás el mejor momento para adentrarse sea el amanecer, cuando la observación de fauna y flora se hace, relativamente, más fácil. No se puede olvidar que los animales se esconden ante la presencia humana, por lo que hay que tener paciencia. Flamencos, garzas, garcetas, ibis blancos, jacanes de rico colorido, tucanes, cormoranes, etc. han encontrado aquà su hábitat ideal. Por la noche, las ranas arborÃcolas, los lagartos y miles de especies de insectos, hacen su aparición.
Los animales más pequeños, los insectos pueden ser una auténtica sorpresa. Si de repente se observan unos cientos de luces, a más de quince kilómetros de distancia, son las arañas. Las hormigas parasol conviven con los hongos y son fáciles de observar en los árboles. Las serpientes también son bastante comunes pero no deben preocupar mucho a no ser que se las moleste.
Cientos de especies de mamÃferos recorren la selva, zagüeyas, armadillos, kinkajúes, martuchas, cuchumbÃes, osos hormigueros, la paca, jaguares, el jaguarundi, el margay, tigrillo, ocelote, pumas y muchos más. Extraños animales que hacen de Belice un paÃs distinto. La "vaca de montaña", como llaman al tapir norteño, con sus trescientos kilos, es el animal más grande de la selva y también una de las más amenazadas.
Frente a la selva, la sabana, la sabana que ocupa las tierras bajas del norte y los montes mayas. Los pinos, encinos, changungos, tapales y palmeras, pueblan estas tierras. Entre ellos viven el zorro gris y el ciervo de cola blanca. Lo bueno de la sabana es que es más fácil ver aves como el mosquetero cardenalito o churrinche, el tirano- tijereta y el jaribú, las cigüeña más grande de América y uno de los sÃmbolos de Belice.
La diversidad de la fauna y flora de Belice es uno de sus mayores atractivos turÃsticos. A pesar de su reducido tamaño está orgulloso de ofrecer grandes extensiones de selva, totalmente vÃrgenes. Su situación geológica ha propiciado la mezcla de especies procedentes de América del Norte y América del Sur. Belice está en la unión de dos continentes que hasta hace relativamente poco, unos dos millones de años, se encontraban separados. El aullido del mono aullador negro, da la bienvenida. El ruido de este animal es tan escalofriante que constantemente se confunde con el jaguar. Casi todos se encuentran en el Community Baboon Sanctuary.
El calor y la humedad formaron, a lo largo de miles de años, las selvas de Belice. Quizás el mejor momento para adentrarse sea el amanecer, cuando la observación de fauna y flora se hace, relativamente, más fácil. No se puede olvidar que los animales se esconden ante la presencia humana, por lo que hay que tener paciencia. Flamencos, garzas, garcetas, ibis blancos, jacanes de rico colorido, tucanes, cormoranes, etc. han encontrado aquà su hábitat ideal. Por la noche, las ranas arborÃcolas, los lagartos y miles de especies de insectos, hacen su aparición.
Los animales más pequeños, los insectos pueden ser una auténtica sorpresa. Si de repente se observan unos cientos de luces, a más de quince kilómetros de distancia, son las arañas. Las hormigas parasol conviven con los hongos y son fáciles de observar en los árboles. Las serpientes también son bastante comunes pero no deben preocupar mucho a no ser que se las moleste.
Cientos de especies de mamÃferos recorren la selva, zagüeyas, armadillos, kinkajúes, martuchas, cuchumbÃes, osos hormigueros, la paca, jaguares, el jaguarundi, el margay, tigrillo, ocelote, pumas y muchos más. Extraños animales que hacen de Belice un paÃs distinto. La "vaca de montaña", como llaman al tapir norteño, con sus trescientos kilos, es el animal más grande de la selva y también una de las más amenazadas.
Frente a la selva, la sabana, la sabana que ocupa las tierras bajas del norte y los montes mayas. Los pinos, encinos, changungos, tapales y palmeras, pueblan estas tierras. Entre ellos viven el zorro gris y el ciervo de cola blanca. Lo bueno de la sabana es que es más fácil ver aves como el mosquetero cardenalito o churrinche, el tirano- tijereta y el jaribú, las cigüeña más grande de América y uno de los sÃmbolos de Belice.

