Lugares turísticos / America del Sur / Argentina
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Historia
Naturaleza en todo su esplendor
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Civilizaciones IndÃgenas
Se cree que los primeros pobladores del territorio americano llegaron de Asia a través del Estrecho de Bering, hace 20.000 años. Tribus indias diferentes se asentaron en el paÃs, hasta que la región noroeste de Argentina fue ocupada en el siglo XV por el Inca Yupanqui. Los pobladores precolombinos de la futura Argentina vivÃan más o menos en paz, sin grandes cambios en las formas de vida.
Apenas existen vestigios de culturas precolombinas en el territorio argentino, y los pocos que se han encontrado están siempre relacionados con la existencia, en sus proximidades, de civilizaciones de mayor grado de desarrollo, como ocurre en el caso de los diaguitas, uno de los escasos pueblos del territorio que habÃa alcanzado el nivel del sedentarismo, en quienes hay que ver, en realidad, a los pobladores de uno de los últimos rincones del dilatado imperio de los incas. Los mocovÃes, con influencia guaranÃ, y los tehuelches, desprendimientos transandinos de los mucho más evolucionados araucanos, constituÃan el nivel medio de la población aborigen. Los pampas, charrúas, ranqueles, patagones y demás eran básicamente nómadas señores del desierto que alcanzaron la condición de jinetes cuando la colonización de Pedro de Mendoza introdujo el caballo en la llanura bonaerense y, muchos de los grupos tribales apenas habÃan salido de un estadio comparable al de la Edad de Piedra.
La falta de una organización evolucionada entre los indÃgenas de la zona, la lejanÃa de la metrópolis y la falta de garantÃas de hallar fuentes de riqueza explotables en lo inmediato fueron los factores esenciales que determinaron que la colonización del RÃo de la Plata constituyera una experiencia totalmente diferente a la compleja conquista de México y Perú.
Conquista Española
A la llegada de los españoles habÃa en el territorio indios Incas y otras tribus con formas de vida muy distinta, que los españoles no podÃan explotar, lo que produjo una fuerte hostilidad entre las partes y obstaculizó la colonización. Argentina tardó en ser colonizada. Américo Vespucio, SolÃs, Magallanes (que dejó su nombre en el estrecho de la punta sur del paÃs), Sebastián Caboto y Pedro de Mendoza fueron algunos de los que se aventuraron.
Juan DÃaz de SolÃs, el primero en descubrir el RÃo de la Plata, lo denominó "mar dulce" porque no podÃa llegar a creer que aquella inmensidad fuera tan sólo un rÃo, su cadáver vencido sirvió de alimento a los charrúas, guerreros canÃbales de la margen oriental del estuario.
Sebastián Caboto, después de remontar las anchas aguas del Plata, fundó el fuerte de Sancti-Spiritus en la confluencia del Paraná con el Caracañá, a mediados de 1527.
Buenos Aires y nuevas ciudades.
La ciudad de Buenos Aires, fue fundada por primera vez por Pedro de Mendoza en 1536, pero al poco tiempo sufrió un asedio. Después serÃa destruida a instancias de Cabrera, obcecado en despoblar la ciudad y concentrar a sus habitantes en Asunción. En 1580, Juan de Garay repobló nuevamente el puerto de Buenos Aires como necesidad de contar con una zona portuaria en la desembocadura del RÃo de la Plata. En el año 1573, el vizcaÃno Garay habÃa fundado la ciudad de Santa Fe, como avanzada de Buenos Aires y estación de reposo entre La Asunción y el citado puerto.
Al mismo tiempo, en el último tercio del siglo XVI, se multiplicó la fundación de ciudades: Córdoba 1573, La Rioja 1591 y San Luis 1597, y se consolidaron la vÃas de comunicación de la región con el Alto Perú y Chile.
Dos siglos después, en 1776, Carlos III promulga un real decreto por el que se crea el Virreinato de RÃo de la plata, que tendrá su sede en Buenos Aires y cuya jurisdicción se extenderá sobre los actuales territorios de Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. El primer titular de este virreinato fue Pedro de Ceballos, un ilustrado; el último, Baltasar Hidalgo de Cisneros, el cual fue depuesto por la primera Junta Revolucionaria, surgida de la jornada del 25 de mayo de 1810.
La reforma del sistema colonial, obra cuyo principal mérito pertenece a Carlos III, pero en realidad se estaba fraguando desde comienzos del s. XVIII, supone el descubrimiento de las posibilidades que ofrecen las colonias para el desarrollo industrial de sus respectivas metrópolis. En el caso de España y su imperio colonial, supone la integración de este conjunto en el curso de la historia.
España deja de seguir un sistema de explotación colonial de tipo mercantilista basado principalmente en la extracción de metales preciosos y su envÃo a la PenÃnsula, tÃpico de la mentalidad y la organización propia del Renacimiento, sistema que implica el mantenimiento de un tipo de presencia colonial centrado en la burocracia y la subsistencia, sin verdaderas raÃces para una vida económica propia en las colonias. Con estas reformas se pasa a un sistema de corte capitalista, lo que supone un avance. Se trata de especializar a las colonias en un tipo de producción, tanto para abastecer a la PenÃnsula como para que el nivel de esas rentas de resultas de esa especialización sirviera para consumir productos elaborados en la metrópoli. Esto resultó benéfico tanto para España como para las colonias, que obtuvieron con ello un armazón económico más sólido, que permitió a su vez un mayor enraizamiento de las poblaciones allà establecidas.
Pero España inició tarde estas reformas, mientras que Inglaterra y Francia ya se habÃan mercantilizado y eran naciones en auge. España estaba desde tiempo atrás en decadencia. Los ingleses dominaron el mar, obstaculizando las zonas comerciales españolas, y los franceses tomaron su poder en el campo ideológico, produciendo toda la corriente de pensamiento revolucionario. La combinación de todos estos factores junto con el abandono en que España, por sus problemas propios, habÃa dejado a sus colonias, crearon en la sociedad criolla una conciencia de relativa autosuficiencia.
Independencia
Los problemas que asolaron a España durante el reinado de Fernando VII con Napoleón, dejaron campo libre a los argentinos. En toda América se crean juntas defensoras de los derechos de Fernando VII, el rey depuesto por los franceses, siguiendo el ejemplo de la metrópolis. Estas juntas fueron convirtiéndose en formas de autogobierno, que crearÃan las bases jurÃdicas y administrativas necesarias para las independencias. El 25 de mayo de 1810, en el curso de un cabildo abierto con gran participación popular, se decide la formación de la Junta gubernativa provisional del RÃo de la Plata. En ella estaban representadas dos tendencias polÃticas, una monárquica y conservadora y otra republicana y liberal, acaudilladas respectivamente por Cornelio Saavedra y Mariano Moreno. Entre los criollos triunfó la tendencia republicana. Se proclamaron las Provincias Unidas del RÃo de la Plata, se oficializó la bandera blanquiceleste ideada por el general Manuel Belgrano, desembocando todo ello en la declaración de la independencia de 1816. Una de las figuras más representativas de este periodo es José de San MartÃn, que junto con Simón BolÃvar representa a los más claros exponentes de la liberación de la América Latina. La figura de San MartÃn trasciende al ámbito puramente militar. Al igual que BolÃvar, defendÃa una lÃnea moderada, que en definitiva logró imponer en su área de influencia. Con la retirada de San MartÃn de la vida pública, se retiró a Europa, donde murió en 1850. Se inició en Argentina un largo periodo de hostilidades entre el poder centralista de Buenos Aires y las aspiraciones de las provincias unitario y federal. Entonces llegó al poder Rosas, que gobernó desde 1829 a 1852, Urquiza, que transformó a Buenos Aires en la capital de la República, y Bartolomé Mitre. En el casi medio siglo que se sucede hasta la celebración del centenario de la independencia de 1910, el liberalismo unitario se consolida en el poder.
Las Guerras Indias
En el siglo XIX Argentina era un importante exportador de carne. La necesidad de espacio y tierras de pastoreo condujo a las guerras indias de 1878, encabezadas por el general Roca, que exterminarÃan sin piedad a los indios que poblaban la Pampa y la Patagonia.
El Siglo XX
El presidente Sánchez Peña introdujo algunas reformas en el gobierno. Cuando éste murió, le sustituyó Yrigoyen, que fue el primer argentino elegido por votación popular y quien reemplazó las viejas estructuras polÃticas conservadoras por un frente radical. Después de 68 años de régimen constitucional fue derrocado por los conservadores. En 1930 el presidente Uriburu gobernó con una polÃtica conservadora de tendencias fascistas. A éste le sucedieron Justo y Roberto Ortiz, que resultó ser un fraude electoral. Ramón Castillo llegó más tarde, manteniendo una posición neutral al estallar la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno militar tuvo que enfrentarse a una dura oposición internacional e interna, en la que ocupo un lugar muy destacado el coronel Juan Domingo Perón, quien serÃa nombrado presidente en 1946. Con él llega el mito Eva Perón, el voto a la mujer y una dictadura que dio pie a una gran corrupción y que, en 1950, darÃa lugar a una importante crisis.
En 1955, Perón serÃa derribado por el ejército, haciéndose finalmente en 1966 con el control directo del poder. El régimen militar no pudo contener el peronismo y tuvo que aceptar el regreso de Perón del exilio y la convocatoria de nuevas elecciones, que se celebrarÃan en 1973 y en las que salió elegido Héctor Cámpora, quien renunciarÃa a los pocos meses para dar paso a unas segundas elecciones que instauraron nuevamente a Perón.
Pero una vez más, tras la muerte de Perón, los militares se hicieron con el poder, y el comandante Videla se instaló como presidente, cargo en el que fue reemplazado por el general Roberto Viola en el periodo 1981-84, año en el que se suponÃa que, resueltos algunos de los más angustiosos problemas económicos del paÃs y restablecida la paz social, las Fuerzas Armadas reintegrarÃan el poder a los civiles. La drástica caÃda de la moneda con relación al dólar y la creciente movilización social determinada por la pobreza y el paro, causaron el retiro del general Viola y, tras un breve interinato, la designación como presidente del teniente general Galtieri. Latente el conflicto con Chile por el canal de Beagle, y a pesar de las compras crecientes de trigo y carne vacuna por la antigua URSS, el problema económico y social fue agravándose cada vez más. El 2 de abril de 1982 el presidente Galtieri comunicó el desembarco de fuerzas armadas argentinas en las islas Malvinas, nombrándose de inmediato un gobernador de las mismas. Esta actitud determinó un cruento enfrentamiento armado con el Reino Unido, que finalizó el 14 de junio del mismo año con la derrota de los argentinos y la instalación de una fuerte dotación armada británica en las islas. La dictadura durante todo el periodo militar fue salvaje y miles de personas "desaparecieron", hasta que en 1982 la derrota del ejército ante las fuerzas armadas británicas durante el conflicto de las Malvinas, trajo consigo la caÃda de la dictadura.
Estos acontecimientos produjeron gran desazón en Argentina. El Presidente Galtieri fue reemplazado por el general Reynaldo Bignone, quien a comienzos de 1983 prometÃa, en nombre de la Junta Militar, elecciones para octubre de ese año y la restitución del poder a los civiles.
En 1983 se convocaron unas elecciones democráticas de las que salió victorioso Raúl AlfonsÃn, del Partido Radical, lo que supuso la primera derrota democrática del peronismo. Sin embargo, éste no logró sacar al paÃs de la profunda crisis económica en la que los militares lo habÃan sumido. Seis años después AlfonsÃn serÃa sustituido por Carlos Menem. Los militares quedaron impunes ante sus crÃmenes. El paro es una de las tragedias de la sociedad argentina actual.
Con Carlos Menem no acabaron los problemas económicos y sociales ni las periódicas crisis que sufre el paÃs, pero el proceso de democratización se fue afianzando. Fue reelegido en 1995. Cuatro años más tarde, Fernando de la Rua llegó a la presidencia. De la Rúa tuvo que renunciar al puesto en el 2001 y a partir de ahÃ, diversos escándalos y crisis económicas a llevado a que la presidencia fuese ocupada por distintos polÃticos, sin que ninguno de ellos llegara a estar más de un año en la presidencia. En el 2003 fue elegido el actual presidente, Néstor Kirchner.
Se cree que los primeros pobladores del territorio americano llegaron de Asia a través del Estrecho de Bering, hace 20.000 años. Tribus indias diferentes se asentaron en el paÃs, hasta que la región noroeste de Argentina fue ocupada en el siglo XV por el Inca Yupanqui. Los pobladores precolombinos de la futura Argentina vivÃan más o menos en paz, sin grandes cambios en las formas de vida.
Apenas existen vestigios de culturas precolombinas en el territorio argentino, y los pocos que se han encontrado están siempre relacionados con la existencia, en sus proximidades, de civilizaciones de mayor grado de desarrollo, como ocurre en el caso de los diaguitas, uno de los escasos pueblos del territorio que habÃa alcanzado el nivel del sedentarismo, en quienes hay que ver, en realidad, a los pobladores de uno de los últimos rincones del dilatado imperio de los incas. Los mocovÃes, con influencia guaranÃ, y los tehuelches, desprendimientos transandinos de los mucho más evolucionados araucanos, constituÃan el nivel medio de la población aborigen. Los pampas, charrúas, ranqueles, patagones y demás eran básicamente nómadas señores del desierto que alcanzaron la condición de jinetes cuando la colonización de Pedro de Mendoza introdujo el caballo en la llanura bonaerense y, muchos de los grupos tribales apenas habÃan salido de un estadio comparable al de la Edad de Piedra.
La falta de una organización evolucionada entre los indÃgenas de la zona, la lejanÃa de la metrópolis y la falta de garantÃas de hallar fuentes de riqueza explotables en lo inmediato fueron los factores esenciales que determinaron que la colonización del RÃo de la Plata constituyera una experiencia totalmente diferente a la compleja conquista de México y Perú.
Conquista Española
A la llegada de los españoles habÃa en el territorio indios Incas y otras tribus con formas de vida muy distinta, que los españoles no podÃan explotar, lo que produjo una fuerte hostilidad entre las partes y obstaculizó la colonización. Argentina tardó en ser colonizada. Américo Vespucio, SolÃs, Magallanes (que dejó su nombre en el estrecho de la punta sur del paÃs), Sebastián Caboto y Pedro de Mendoza fueron algunos de los que se aventuraron.
Juan DÃaz de SolÃs, el primero en descubrir el RÃo de la Plata, lo denominó "mar dulce" porque no podÃa llegar a creer que aquella inmensidad fuera tan sólo un rÃo, su cadáver vencido sirvió de alimento a los charrúas, guerreros canÃbales de la margen oriental del estuario.
Sebastián Caboto, después de remontar las anchas aguas del Plata, fundó el fuerte de Sancti-Spiritus en la confluencia del Paraná con el Caracañá, a mediados de 1527.
Buenos Aires y nuevas ciudades.
La ciudad de Buenos Aires, fue fundada por primera vez por Pedro de Mendoza en 1536, pero al poco tiempo sufrió un asedio. Después serÃa destruida a instancias de Cabrera, obcecado en despoblar la ciudad y concentrar a sus habitantes en Asunción. En 1580, Juan de Garay repobló nuevamente el puerto de Buenos Aires como necesidad de contar con una zona portuaria en la desembocadura del RÃo de la Plata. En el año 1573, el vizcaÃno Garay habÃa fundado la ciudad de Santa Fe, como avanzada de Buenos Aires y estación de reposo entre La Asunción y el citado puerto.
Al mismo tiempo, en el último tercio del siglo XVI, se multiplicó la fundación de ciudades: Córdoba 1573, La Rioja 1591 y San Luis 1597, y se consolidaron la vÃas de comunicación de la región con el Alto Perú y Chile.
Dos siglos después, en 1776, Carlos III promulga un real decreto por el que se crea el Virreinato de RÃo de la plata, que tendrá su sede en Buenos Aires y cuya jurisdicción se extenderá sobre los actuales territorios de Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. El primer titular de este virreinato fue Pedro de Ceballos, un ilustrado; el último, Baltasar Hidalgo de Cisneros, el cual fue depuesto por la primera Junta Revolucionaria, surgida de la jornada del 25 de mayo de 1810.
La reforma del sistema colonial, obra cuyo principal mérito pertenece a Carlos III, pero en realidad se estaba fraguando desde comienzos del s. XVIII, supone el descubrimiento de las posibilidades que ofrecen las colonias para el desarrollo industrial de sus respectivas metrópolis. En el caso de España y su imperio colonial, supone la integración de este conjunto en el curso de la historia.
España deja de seguir un sistema de explotación colonial de tipo mercantilista basado principalmente en la extracción de metales preciosos y su envÃo a la PenÃnsula, tÃpico de la mentalidad y la organización propia del Renacimiento, sistema que implica el mantenimiento de un tipo de presencia colonial centrado en la burocracia y la subsistencia, sin verdaderas raÃces para una vida económica propia en las colonias. Con estas reformas se pasa a un sistema de corte capitalista, lo que supone un avance. Se trata de especializar a las colonias en un tipo de producción, tanto para abastecer a la PenÃnsula como para que el nivel de esas rentas de resultas de esa especialización sirviera para consumir productos elaborados en la metrópoli. Esto resultó benéfico tanto para España como para las colonias, que obtuvieron con ello un armazón económico más sólido, que permitió a su vez un mayor enraizamiento de las poblaciones allà establecidas.
Pero España inició tarde estas reformas, mientras que Inglaterra y Francia ya se habÃan mercantilizado y eran naciones en auge. España estaba desde tiempo atrás en decadencia. Los ingleses dominaron el mar, obstaculizando las zonas comerciales españolas, y los franceses tomaron su poder en el campo ideológico, produciendo toda la corriente de pensamiento revolucionario. La combinación de todos estos factores junto con el abandono en que España, por sus problemas propios, habÃa dejado a sus colonias, crearon en la sociedad criolla una conciencia de relativa autosuficiencia.
Independencia
Los problemas que asolaron a España durante el reinado de Fernando VII con Napoleón, dejaron campo libre a los argentinos. En toda América se crean juntas defensoras de los derechos de Fernando VII, el rey depuesto por los franceses, siguiendo el ejemplo de la metrópolis. Estas juntas fueron convirtiéndose en formas de autogobierno, que crearÃan las bases jurÃdicas y administrativas necesarias para las independencias. El 25 de mayo de 1810, en el curso de un cabildo abierto con gran participación popular, se decide la formación de la Junta gubernativa provisional del RÃo de la Plata. En ella estaban representadas dos tendencias polÃticas, una monárquica y conservadora y otra republicana y liberal, acaudilladas respectivamente por Cornelio Saavedra y Mariano Moreno. Entre los criollos triunfó la tendencia republicana. Se proclamaron las Provincias Unidas del RÃo de la Plata, se oficializó la bandera blanquiceleste ideada por el general Manuel Belgrano, desembocando todo ello en la declaración de la independencia de 1816. Una de las figuras más representativas de este periodo es José de San MartÃn, que junto con Simón BolÃvar representa a los más claros exponentes de la liberación de la América Latina. La figura de San MartÃn trasciende al ámbito puramente militar. Al igual que BolÃvar, defendÃa una lÃnea moderada, que en definitiva logró imponer en su área de influencia. Con la retirada de San MartÃn de la vida pública, se retiró a Europa, donde murió en 1850. Se inició en Argentina un largo periodo de hostilidades entre el poder centralista de Buenos Aires y las aspiraciones de las provincias unitario y federal. Entonces llegó al poder Rosas, que gobernó desde 1829 a 1852, Urquiza, que transformó a Buenos Aires en la capital de la República, y Bartolomé Mitre. En el casi medio siglo que se sucede hasta la celebración del centenario de la independencia de 1910, el liberalismo unitario se consolida en el poder.
Las Guerras Indias
En el siglo XIX Argentina era un importante exportador de carne. La necesidad de espacio y tierras de pastoreo condujo a las guerras indias de 1878, encabezadas por el general Roca, que exterminarÃan sin piedad a los indios que poblaban la Pampa y la Patagonia.
El Siglo XX
El presidente Sánchez Peña introdujo algunas reformas en el gobierno. Cuando éste murió, le sustituyó Yrigoyen, que fue el primer argentino elegido por votación popular y quien reemplazó las viejas estructuras polÃticas conservadoras por un frente radical. Después de 68 años de régimen constitucional fue derrocado por los conservadores. En 1930 el presidente Uriburu gobernó con una polÃtica conservadora de tendencias fascistas. A éste le sucedieron Justo y Roberto Ortiz, que resultó ser un fraude electoral. Ramón Castillo llegó más tarde, manteniendo una posición neutral al estallar la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno militar tuvo que enfrentarse a una dura oposición internacional e interna, en la que ocupo un lugar muy destacado el coronel Juan Domingo Perón, quien serÃa nombrado presidente en 1946. Con él llega el mito Eva Perón, el voto a la mujer y una dictadura que dio pie a una gran corrupción y que, en 1950, darÃa lugar a una importante crisis.
En 1955, Perón serÃa derribado por el ejército, haciéndose finalmente en 1966 con el control directo del poder. El régimen militar no pudo contener el peronismo y tuvo que aceptar el regreso de Perón del exilio y la convocatoria de nuevas elecciones, que se celebrarÃan en 1973 y en las que salió elegido Héctor Cámpora, quien renunciarÃa a los pocos meses para dar paso a unas segundas elecciones que instauraron nuevamente a Perón.
Pero una vez más, tras la muerte de Perón, los militares se hicieron con el poder, y el comandante Videla se instaló como presidente, cargo en el que fue reemplazado por el general Roberto Viola en el periodo 1981-84, año en el que se suponÃa que, resueltos algunos de los más angustiosos problemas económicos del paÃs y restablecida la paz social, las Fuerzas Armadas reintegrarÃan el poder a los civiles. La drástica caÃda de la moneda con relación al dólar y la creciente movilización social determinada por la pobreza y el paro, causaron el retiro del general Viola y, tras un breve interinato, la designación como presidente del teniente general Galtieri. Latente el conflicto con Chile por el canal de Beagle, y a pesar de las compras crecientes de trigo y carne vacuna por la antigua URSS, el problema económico y social fue agravándose cada vez más. El 2 de abril de 1982 el presidente Galtieri comunicó el desembarco de fuerzas armadas argentinas en las islas Malvinas, nombrándose de inmediato un gobernador de las mismas. Esta actitud determinó un cruento enfrentamiento armado con el Reino Unido, que finalizó el 14 de junio del mismo año con la derrota de los argentinos y la instalación de una fuerte dotación armada británica en las islas. La dictadura durante todo el periodo militar fue salvaje y miles de personas "desaparecieron", hasta que en 1982 la derrota del ejército ante las fuerzas armadas británicas durante el conflicto de las Malvinas, trajo consigo la caÃda de la dictadura.
Estos acontecimientos produjeron gran desazón en Argentina. El Presidente Galtieri fue reemplazado por el general Reynaldo Bignone, quien a comienzos de 1983 prometÃa, en nombre de la Junta Militar, elecciones para octubre de ese año y la restitución del poder a los civiles.
En 1983 se convocaron unas elecciones democráticas de las que salió victorioso Raúl AlfonsÃn, del Partido Radical, lo que supuso la primera derrota democrática del peronismo. Sin embargo, éste no logró sacar al paÃs de la profunda crisis económica en la que los militares lo habÃan sumido. Seis años después AlfonsÃn serÃa sustituido por Carlos Menem. Los militares quedaron impunes ante sus crÃmenes. El paro es una de las tragedias de la sociedad argentina actual.
Con Carlos Menem no acabaron los problemas económicos y sociales ni las periódicas crisis que sufre el paÃs, pero el proceso de democratización se fue afianzando. Fue reelegido en 1995. Cuatro años más tarde, Fernando de la Rua llegó a la presidencia. De la Rúa tuvo que renunciar al puesto en el 2001 y a partir de ahÃ, diversos escándalos y crisis económicas a llevado a que la presidencia fuese ocupada por distintos polÃticos, sin que ninguno de ellos llegara a estar más de un año en la presidencia. En el 2003 fue elegido el actual presidente, Néstor Kirchner.

